Mostrando entradas con la etiqueta indie pop. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta indie pop. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de julio de 2010

Del elefante español y sus independentistas III

Le Mans - Le Mans (1993)
- ella piensa que soy un aburrido -


Ahora, que si buscamos dentro de la rutina y la cotidianidad, los Le Mans la libran casi como sin nada. Su fijación por supuestas nimiedades de la vida vuelve a esta ópera prima una hazaña en el coherentismo. Canciones fugaces que se suceden como los actos de una puesta en escena retratando trivialidades: Coqueteos en el bar, caminatas, confesiones de amor, compras en el mercado. Incluso parece como si dejaran algunas canciones a medias, conscientes de que la vida se sigue escribiendo, implacable, difícil de asignarle un final. Si bien, aquí no se trata de exaltar lo cotidiano. La ausente voz de Jone Gabarain, las básicas letras y lo repetitivo de las canciones embonan perfectamente con el ideal de grupo. Y a pesar de que es difícil encariñarse con este primer intento de Le Mans (a diferencia de otros discos Twee Pop), Un rayo de sol destaca como el portavoz del álbum gracias al pegajoso loop de fondo heredado por el Madchester. Con un poco más de discreción, Pescado y vino hace gala de su influencia College Rock de los primeros años de R.E.M. El resto de los temas se desplaza por una superficie que sería bastante plana a no ser por los melodeones, sintetizadores y segundas voces que irrumpen de vez en cuando. Sin embargo, al final el disco se hunde por el propio peso de esa intrascendencia que tanto profesa.

sábado, 24 de abril de 2010

Del espíritu indie y el regreso del sintetizador VI

Passion Pit - Manners (2009)
- everything's easy when you never have to choose -

Caer rendido nunca había sido tan fácil hasta que escuché Manners de Passion Pit. Hasta la fecha no puedo evitar emocionarme como quinceañera frente a su artista del momento una vez que el disco ha comenzado. Yo mismo estoy sorprendido. Desconozco que tanto tenga que ver el hype del momento, donde se apuesta por un paradigmático pop, desenfadado e inconsecuente. Tal vez sea mera casualidad y Manners me encontró en un momento vulnerable de mi vida, lo cual me pondría en una situación bastante desventajosa. O podemos aceptarlo sin rodeos. Los muchachos de Passion Pit fabricaron una bomba musical con un altísimo replay value. A diferencia de otros ejemplares en el género que no logran concretar un disco por completo (sí, me refiero a Walking on a Dream de Empire of the Sun o al primer disco de MGMT) Manners sobresale porque invierte la situación. Los defectos de aquellos son aprovechados aquí (sin necesariamente convertirse en virtudes) de manera un tanto extremista. Lo digo de una vez: Todas y cada una de las once pistas son singles en potencia. Y aunque es difícil competir ante un monstruo como Little Secrets, el terreno está trazado para que el resto de los temas sean un éxito en lo que dura un verano. Curiosamente esta redondez está fuertemente sustentada por una ausencia de espontaneidad. Sin ser del todo una obra predecible, Manners es fiel a su concepto desde las primeras notas de Make Light. Quizá sea una posición muy cómoda, pero al hacerlo se gana en seguridad y coherencia. Aún así, momentos como la transformación de Folds in Your Hands en una agresiva odisea electrónica, la aparición del riff característico en la irresistiblemente pegajosa Sleepyhead y los metales que acompañan el grito de "Me, I cried out God, you dared me in the dark" en To Kingdome Come se agradecen eternamente. Además, se prescindió de esos momentos embarazosos en que el artista rellena los huecos creativos con supuestas inspiraciones experimentales que generalmente terminan por ser unos churros flagrantes. Después, entre toda la fiesta llena de júbilo que representa Manners es posible encontrarse momentos sosegados e introspectivos. Swimming in the Flood narra a un ritmo semi lento la aventura de dejarlo todo y empezar de nuevo. O la triste y hermosísima Moth's Wings que a su vez pregunta "Whose side are you on? What side is this anyway?" Con una voz a veces chiqueada pero sobre todo quejumbrosa (similar a la de Reggie Youngblood de Black Kids) Michael Angelakos se esforzó por componer una métrica justa para ser cantada con orgullo. La única razón por las que sus casi chillidos no llegan al hartazgo (a diferencia de la de Youngblood) se debe a que inteligentemente se ensambló todo para descentralizar la figura del vocalista. Ya sea por la base electro en que reposa The Reeling o por lo atmosférico que puede resultar Seaweed Song, realmente la culpa es de Jeff Apruzzese, quien con su sintetizador derrama ácido en todas las piezas. Piezas que al final corroen inevitablemente. Total, que se me caiga la piel.

viernes, 9 de octubre de 2009

Del espíritu indie y el regreso del sintetizador IV

MGMT - Oracular Spectacular (2008)
- this is our decision to live fast and die young -

Dos mil ocho fue año de MGMT. Dos chavos estadounidenses presentaron su proyecto que antes había llevado el nombre de The Managment. Una propuesta simple y eficaz que apela a la desinhibición y desenfado de la juventud. Ingredientes que hoy día están dentro de lo cool y de pasada generan entradas millonarias a las disqueras.
Propongo a MGMT como uno de los máximos exponentes de este regreso del sintetizador. Juegan con él con bastante naturalidad, creando pegajosas estructuras, porque eso sí, esta banda (a diferencia de las dos anteriores) apuesta por el sintetizador como su núcleo y motor a lo largo y ancho de su Oracular Spectacular. Los sencillos elegidos, dan muestra de una enorme capacidad en la creación de himnos pop. Time to Pretend introduce al disco con una proyección de una vida inconsecuente, pero no a manera de sátira, sino con un cinismo exacerbado, en el fondo ellos saben que lo quieren. Electric Feel es un viaje sensorial que cuenta la historia de una mujer sobrenatural bajo música disco. Por su parte Kids, es un claro ejemplo de como con la simplicidad (y un poderoso beat) se pueden hacer cosas grandes. Posiblemente su canción más emblemática. Electro-pop puro.
Ahora, esto es lo que respecta a los sencillos. Canciones pegajosas, bailables y listas para ser cantadas a todo pulmón durante los coros. Sin embargo, es extraño ver como el resto del disco se desenvuelve en una dinámica diferente. Aunque es improbable que un disco mantenga el mismo nivel de intensidad que promueven sus cortes de difusión, yo esperaba encontrar algo diferente. Sorpresivamente me topé con un disco plagado de alusiones bastante interesantes. Por ejemplo, en Weekend Wars, Andrew VanWyngarden trata de emular la voz de Mick Jagger, o al menos suena muy parecida. La canción entera es una versión actualizada de la etapa clásica de The Rolling Stones con un bajeo a la Echoes de Pink Floyd. Los últimos minutos de Of Moons, Birds & Monsters, antecedido por un solo de guitarra de aquella época, traen a la mente el ritmo vocal de algunas canciones de Bowie. En algunas referencias más actuales, en The Handshake se escucha un recurrente chiflido como lo llegaron hacer los XTC a principios de los 80's.
Al final, me quedo con esto: Oracular Spectacular toma sus cartas más fuertes y las explota al máximo. Inesperadamente el resto de las canciones no llegan a embonar del todo. Tienen su propia lógica, lo cual ocasiona que el disco se parta en dos. Una más identificable y fiestera. La otra más contenida, sin embargo, es la que hace de Oracular Spectacular una experiencia más matizada. Ahora queda saber que rostro prevalecerá para el siguiente disco.

martes, 29 de septiembre de 2009

Del espíritu indie y el regreso del sintetizador II

Architecture in Helsinki - Places Like This (2007)
- ignore me in the parking lot i'm petrified by conversation -

Antes que otra cosa, la banda llama la atención por su extraño nombre. Confieso que busqué en vano su significado. Ya me tocará saberlo, pero mientras ese momento llega no hay que confundirse, Architecture in Helsinki no nace en Finlandia sino en Australia. Con tres discos en su haber, se nota ya una notoria transformación en la banda. Places Like This muestra a un grupo más relajado. Dejan atrás el twee pop y se unen al resurgimiento del New Wave. Tal vez en palabras no sea tan impactante el cambio, pero al escucharlos aparece una banda irreconocible a comparación de su primer entrega. Más fiesteros, más pesados, más arriesgados. Eso sí, siguen conservando el sintetizador, y lo usan bien: distribuido y sin caer en excesos. No sólo cambió la música. La nueva personalidad del grupo le ha permitido a Cameron Bird explorar sus habilidades vocales y a desarrollarse como un front-man más activo. Si bien, su voz puede llegar a sonar algo forzada, pero nada que afecte la calidad del disco.
En rasgos generales, Architecture in Helsinki editó un disco fluido, aunque claro, la duración le ayuda bastante: apenas rebasa la media hora. Considero esto un gran problema en el material. Las canciones avanzan tan rápido una tras otra que es difícil familiarizarte con ellas hasta después de un tiempo, a pesar de que algunas son bastante pegajosas. Por otro lado, a pesar de ser un disco que gira en torno al sintetizador, canciones como Heart it Races y Underwater evocan ritmos tribales. Esto le da un aspecto no tan mecanizado al álbum. Las principales influencias de la banda también salen a flote. Primero con Hold Music, que bien podría ser una extravagante composición de The B-52's. Después, el recuerdo de los Talking Heads surge durante Lazy, donde una guitarra elegante que suena con cadencia excita la memoria.
Al final, Places Like This cumple. Y aunque no va más allá de eso, se centra en sus propias limitaciones y virtudes. Límites en sus canciones algo repetitivas. Virtudes en sus canciones generalmente efectivas.

lunes, 11 de mayo de 2009

De la avanzada sueca y su coqueteo con el pop III

The Concretes - The Concretes (2003)
-here comes the dark-

The Concretes aún no ha conseguido suficiente difusión internacional. Sin duda la mayor proyección que han tenido ha sido gracias a su líder compositora Victoria Bergsman, quien prestó su voz para la famosísima canción Young Folks de Peter Bjorn & John. Fuera de ahí es muy poco lo que se sabe de ellos en latinoamérica.
El sonido de The Concretes evoca mucho la vida escandinava tradicional: lugares desolados y ambientes fríos que ameritan cierta reflexión. Su música es tranquilizadora, simple, compacta. Las letras llevadas por la nostálgica voz de Victoria son pequeñas estrofas que se repiten una y otra vez, aunque lo asombroso es escuchar como se van coordinando con los poderosos metales y demás elementos de orquestra. Por esto mismo digo que The Concretes no puede ser un grupo minimalista.
Si bien, siguen la línea del indie pop pero acarrean gran seriedad con ellos mismos. Nunca vacilan con canciones muy comerciales aunque los temas presentados son trillados: amor y desamor.
En resumen, este el disco autotitulado es una gran pieza madura, digna de escucharse varias veces. Por cierto, la experiencia aumenta si se escucha de noche y solo.
Actualmente la banda se encuentra en una etapa de transición, pues Victoria se encarga ahora de dirigir su propio proyecto llamado Taken by Trees.

viernes, 8 de mayo de 2009

De la avanzada sueca y su coqueteo con el pop II

I'm From Barcelona - Let Me Introduce My Friends (2006) [Edición EUA]
-i see what's in your eyes and i know what's in your heart-

Hace unos meses me topé con esta banda de nombre curioso. Las confusiones no se hicieron esperar, pues su canción más conocida a la fecha lleva el nombre We're from Barcelona. Además de esto, el número de personas que integran a la banda es bastante inusual. La página oficial de la banda enlista a 28 miembros. Bueno, no quiere decir que todos ellos tocan en el escenario. Muchos simplemente prestan su voz en los coros, aunque también se encuentran acordeonistas, saxofonistas, tecladistas, trompetistas entre otros. Desafortunadamente no se llega a apreciar toda esta riqueza musical debido al saturado de integrantes.
El proyecto corre a cargo de Emanuel Lundgren, compositor y orquestador de todo el material. Evidentemente se trata de una cuestión centralizada. Ahora bien, ¿cuál es la tirada de I'm from Barcelona? Música pop, punto. Let Me Intruce My Friends es un disco excesivamente fácil de escuchar. Sonidos agradables, letras optimistas, composiciones sencillísimas, ritmos pegajosos. A mi parecer se trata de una banda que puede polarizar opiniones. O te gusta, o la detestas.
Si eres del primer grupo, basta con una escuchada para clavarte. Sin embargo, después de un rato el disco se torna empalagoso, la música es demasiado positiva, tanto, que llega a ser abrumador. Eso sí, la producción es atinada, muy limpia y en instantes se llega a escuchar una versión muy (pero muy) ligera de The Flaming Lips. En fin, álbum para pasar un momento tranquilo, y quizá, te alegre el día. ¡Buen pop!
La versión que subo es la edición se lanzó en el marcado estadounidense. Le hicieron pequeñas modificaciones a la edición europea. The Saddest Lullaby fue recortada drásticamente. Además se incluyen dos canciones extras: The Painter (que había salido ya en el primer EP), valiosísimo tema y Glasses, una canción regular que le da un final bastante decepcionante y soso.

lunes, 4 de mayo de 2009

De la avanzada sueca y su coqueteo con el pop I

Ultimamente se ha dado una especie de "boom" en los países escandinavos, particularmente en Suecia. Creo que merece la pena hablar de ello. En los 90's empezaba a sonar algo de una banda llamada The Cardigans que posteriormente consiguió llegar a los mercados mundiales, la cual la considero el referente inmediato de todas la bandas que vendrían después. Sin embargo, una década atrás Europe había también logrado éxito comercial. Aún así, estos hechos son tomados como independientes, no hubo una secuencia. Ya durante el nuevo milenio, una nueva camada de músicos invadiría los escenarios, algunos más orientados al rock (The Hives, Mando Diao, Kent) y otras más al pop, de lo cual se ocupa la entrada.

Ahora, ¿por qué apenas entrado el nuevo milenio se comienzan a generar estas propuestas? Trataré de dar posibles respuestas, algunas más obvias que otras. El auge del internet es un factor importante. Sin él, sería casi imposible conocer las nuevas propuestas de regiones distantes (y esto no sólo aplica al mercado escandinavo). Tomando en cuenta que esto es cierto, intuyo que las bandas ya estaban ahí, simplemente necesitaban proyección. El aspecto económico es importante aunque no primordial. Suecia se cuenta entre los países más ricos del mundo. Si bien, esto habla de que pueden darse el lujo de producciones más sofisticadas, no habla para nada de un impulsor del boom, pues Suecia ha sido una rica nación desde hace tiempo. Otro punto. La región escandinava ha estado parcialmente descentralizada de la hegemonía inglesa y eso le permite tener más libertades creativas, y por lo mismo nuevas ideas. Otro impulsor, es el uso del inglés en sus letras. Por último, la vertiente pop que manejan está estrechamente relacionada con toda la cultura hipster muy popular en nuestros días. Un espacio ideal a explotar.


Peter Bjorn and John - Falling Out (2005) [Edición Especial]
-i decided to make sense stop acting strange-

Sí, son tres. Sí, también bautizaron a su banda con sus nombres reales, lo cual me parece curioso. ¿Qué pasa si uno de los miembros sale de la banda? ¿Se llamarían ahora Peter and Bjorn, o Bjorn and Peter? ¿Y si entrara un nuevo integrante, ahora serían Peter, Bjorn, John and Lars? Bueno, lo más probable es que sigan llamándose igual pase lo que pase.
Aunque Falling Out es su segundo disco, no sería hasta su siguiente entrega que alcanzarían fama mundial. En sí, no hay mucha diferencia entre este disco y Writer's Block. Algo que suena a Folk en manos de jóvenes curiosos y si esto es poco, uno de ellos tres canta como Liam Gallagher en sus mejores tiempos. Composiciones ligeras, pegajosas con una ligera embarrada de sintetizadores, todo agarrando forma hasta convertirse en una gran pieza creativa, ingeniosa sin ser empalagosa. Uno de sus puntos más fuertes (y que se siente con intensidad) es la manera tan relajada con que hacen música. Esto les da mucha seguridad. Además tienen una facilidad bárbara para encontrar sonidos digeribles y explotarlas al máximo.
Dos años después, la disquera relanzó el álbum con canciones extras, todas ellas al mismo nivel del disco original, aunque puede que Unreleased Backgrounds sobresalga entre todas ellas, una canción medio progresiva que conserva su sencillez. ¿Contradictorio?
Pues bien, sigo a esta agrupación desde hace rato, puedo ahora decir que es de mis favoritas en el género. Disco indispensable.