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sábado, 29 de agosto de 2009

De los tardíos noventa y sus obras maestras III

Radiohead - OK Computer (1997)
- sleeping well, no bad dreams, no paranoia -

Tercer disco. Tercera faceta.
Es casi imposible hablar de este disco sin sonar trillado. De cualquier manera, hay que dar gracias por no haber existido un periodo de transición entre este material y el anterior, y aún mejor, esta evolución fue espontánea, simplemente se tenía que dar. Radiohead se encargó de elevar a lo más alto el Brit Pop y ofrecer otra cosa a cambio, que por cierto, es difícil de enmarcar. Lo más atractivo y novedoso en su tiempo fue lo meticuloso de su post-producción. El resultado fue una experiencia sensorial abrumadora, a veces, sofocante. Además, el disco, manejaba (intencionalmente o no) un concepto pocas veces abordado en el rock: el post-modernismo, lo cual, provee al disco de un temple analítico, reflexivo, crítico en tanto a la situación actual del hombre y la sociedad. Esto, evidente en la rarísima Fitter Happier. Aunque generalmente el sonido es taciturno y casi desalentador (lo cual me parece bastante atinado debido a los temas que abordan), canciones como Electioneering y Paranoid Android (uno de los grandes himnos de los 90's), vienen a revolucionar el disco. Desde la apertura de Airbag hasta la tranquilizadora Exit Music, y desde la famosísima Karma Police hasta la canción de cuna No Suprises, Radiohead invita a pensar en el mundo actual de una manera única y privilegiada. Unica por su gran labor de innovación, no sólo de la banda, también de los ingenieros de sonido y producción. Privilegiada por que gracias a este material, Radiohead fue considerada la banda más grande su tiempo.

sábado, 18 de abril de 2009

Arcade Fire - Funeral (2004)

-if you want something don't ask for nothing
if you want nothing don't ask for something-


Falta poco tiempo para que la década termine, tiempo suficiente para hacerme a la idea que Arcade Fire ostenta el título de las mejores bandas de su género en lo que va del siglo y Funeral es la obra que los coloca en esa posición. Sin embargo, ¿cuántas veces no ha pasado que bandas promesas después de un tercer o cuarto disco se derrumban?. Es mejor pues, guardar la calma.
El grupo se forma oficialmente durante el 2003 en Montreal. Con un EP ya en su historial, graban Funeral, y con él, un merecido reconocimiento mundial. Ahora, ¿por qué tanto alboroto por una banda canadiense? Muchas razones. Toman como modelos a seguir a David Bowie y David Byrne, y por ende, logran conjuntar ideas de arte, experimentación, rock, pop. El título del disco anuncia ya algo que al momento de escucharlo se hace evidente, un grito prolongado que lamenta un pasado tormentoso e irrevocable, algunas veces oponiéndose a melodías dulces y agradables. Todo esto gracias a la capacidad de los diversos músicos multi-instrumentalistas que integran al grupo (siete miembros oficiales). Orquestras de fondo que confieren una enorme profundidad a la música. Todo esto me parece excelente, pero lo mejor vino al darme cuenta de que los límites entre el art rock y el indie rock son prácticamente nulos.
Arcade Fire no se creyó esa absurda idea que presupone al indie como una masa amorfa impulsada por hipsters extravagantes. Bien por ellos, y si alguien me pregunta que si Arcade Fire crea música pretenciosa, diría que sí sin pensarlo. Total, no me importa.

jueves, 12 de marzo de 2009

King Crimson - In the Court of the Crimson King (1969)

-confusion, will be my epitaph-

Es difícil entender el rock progresivo sin antes darle una revisada a este álbum. King Crimson se encontraba (sin saberlo) en las raíces de una nueva generación de músicos que controlarían la próxima década. Tal vez Pink Floyd sea el acto con más fama en el género, pero es inevitable catalogar a In the Court of the Crimson King como uno de los discos más influyentes de la música moderna. No sólo presentaba una icónica portada, sino que se trataba de un logro musical sin precedentes. Canción largas, improvisaciones, sinfónicas, composiciones complejísimas, atmósferas, lo cual se vería reflejado a lo largo del rock progresivo. Todo arranca con un efectivo gancho, 21st Century Schizoid Man produce una conexión inmediata. Su grandeza va implícita. A partir de aquí, la intensa energía se transforma en melodías enigmáticas y pensamientos introspectivos. Es una hazaña, pues la banda logra condensar una obra maestra en tan sólo cinco canciones. Desde la improvisación de diez minutos en Moonchild, hasta la extraordinaria lírica de Epitaph. Todo dice que se trata de un disco profundo, y por lo mismo no debe ser tomado a la ligera. La mayoría de la música está hecha para mover sentimientos, King Crimson finalmente creó música para mover pensamientos.